EL OBJETIVO DE ESTA PÁGINA

Recuperar los Sermones de San Bernardo de Claraval para facilitar su conocimiento y divulgación. Acompañar cada sermón con una fotografía, que lo amenice, y un resumen que haga más fácil la lectura. Intentar que, al final de esta aventura intelectual, tengamos un sermón para cada día del año. Un total de 365 sermones. Evidentemente, cualquier comentario será bienvenido y publicado, salvo que su contenido sea ofensivo o esté fuera del tema.

viernes, 11 de mayo de 2018

LA DOBLE MUERTE Y RESURRECCIÓN


 Si habéis resucitado con Cristo, buscad lo de arriba. Existen dos muertes y otras dos resurrecciones. La primera muerte es la del alma, y la segunda la del cuerpo. La muerte del alma consiste en separarse de Dios, y la corporal en su separación del alma. Esta última es obra del pecado, y la anterior es la pena del pecado.
 Siguiendo el esquema, la primera resurrección es del alma, y la segunda la del cuerpo. La resurrección del alma es fruto de la venida humilde y oculta de Cristo; la del cuerpo se realizará con la venida gloriosa y manifiesta de Cristo.
 Pero el alma invisible ha sido creada a imagen de Dios, como lo dice la Escritura: Creó Dios al hombre a su imagen y semejanza. Y lo creó recto. Por eso también el hombre exterior -el cuerpo- aparece recto en su forma, posee la vida y sentidos, para que a través del hombre exterior e visible conozcamos al interior e invisible, que también es recto en su voluntad, vive por su conocimiento y tiene la sensibilidad del amor. Y así como el cuerpo u hombre exterior recibirá en la resurrección vida y capacidad de sentir, también el alma u hombre interior recibirá en la resurrección vida y sensibilidad, es decir, conocimiento y amor. 
 La Verdad nos atestigua que el conocimiento es auténtica vida: Esta es la vida eterna, conocerte a ti como único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo. Y que el amor es la sensibilidad del alma lo podemos deducir así: el hombre exterior no hace distinciones en su vida, porque vive del mismo modo en todo el cuerpo; pero por su facultad de sentir se diferencia en cinco aspectos bien conocidos, que son la vista, el gusto, el oído, el olfato y el tacto. Siente de una manera muy distinta en el ojo que en el oído y en los demás sentidos. Pues el hombre interior tampoco hace distinciones en su capacidad de conocer, sino en la de amar. 
 Y así como el exterior se divide en cinco sentidos, también el interior se siente afectadopor cinco atributos invisibles de Dios, que son la verdad, la justicia, la sabiduría, la caridad y la eternidad. Su sensibilidad siente de un modo muy concreto la verdad, que ama porque le da libertad; la justicia también le atrae, y la ama por la igualdad que engendra; a la sabiduría la ama por su suavidad; a la caridad por su fuerza y a la eternidad porque le infunde seguridad. 

RESUMEN

Hay un hombre exterior con sus cinco sentidos: oído, vista, tacto, olfato, gusto. Son formas de conocer
Hay un hombre interior (alma) con cinco atributos, que son formas de amar.
-La verdad. Ocasiona libertad.
-La justicia: engendra igualdad.
-La sabiduría. Produce suavidad.
-La caridad: nos da fuerza.
-La eternidad: nos infunde seguridad. 
Hay dos resurrecciones:
-La del hombre exterior que se producirá al final de los tiempos.
-La del hombre interior que se produce de una forma oculta y humilde en cada uno de nosotros. 

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