EL OBJETIVO DE ESTA PÁGINA

Nuestro objetivo es recoger la mayor parte de los sermones de San Bernardo de Claraval. Al mismo tiempo, añadir iconos y resúmenes que faciliten la lectura. Progresivamente LAS ENTRADAS SE IRÁN ADAPTANDO A LOS TIEMPOS LITÚRGICOS DE CADA AÑO Y PERFECCIONANDOSE EN CUANTO A SU ORTOGRAFÍA Y A SUS RESÚMENES, de tal manera que su ubicación sea significativa.



Nota(1): Desde Noviembre del 2012 (inclusive) los sermones se van colocando para el día en que fueron redactados. En ese mes llamará la atención que hay dos dedicados a San Malaquías que coinciden con el día de los fieles difuntos. La festividad de Cristo Rey no existía en aquellos tiempos. Fue instaurada en 1925.



Nota(2): Los Sermones sobre el Cantar de los Cantares se agrupan, progresivamente, en el día 1 de Septiembre del 2012

domingo, 8 de mayo de 2016

LA ESCUELA DEL AMOR


Estamos en la escuela de Cristo, y en ella recibimos una doble instrucción. Unas cosas nos las enseña directamente el único y verdadero Maestro, y otras a través de sus ministros. Estos nos educan en el temor, aquél en el amor. Por eso, al faltar el vino ordenó llenar de agua las tinajas y aún hoy, cuando escasea el amor, los ministros de Cristo llenan con el agua del temor esas otras tinajas que son las inteligencias. 
 Y está muy bien aplicada el agua como símbolo del temor, porque así como el agua apaga el fuego, también el temor apaga la pasión; y lo mismo que el agua lava las manchas del cuerpo, el temor limpia las del alma. Llenemos, pues, con esta agua las tinajas, es decir, nuestro espíritu, porque quien teme no comete negligencias. Y está realmente lleno el que no admite la más mínima indolencia.
 Pero el agua pesa, es decir, el temor lleva consigo la pena; por ello debemos acercarnos al que convierte el agua en vino, al que cambia el temor del castigo en temor puro, y así podremos escuchar su enseñanza sobre el amor. Vadla aquí: Esto os mando, que os améis unos a otros. Cual si dijera: "Os doy muchas normas a través de mis ministros, pero yo os encomiento ésta de manera especial". Y en otro momento añade: En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros. En consecuencia, amémonos mutuamente y demostraremos que somos discípulos de la Verdad. 
 Este amor nos exige una triple atención, pues Dios es amor. Entreguémonos a él con todo empeño, para que nazca, crezca y se conserve. Nace cuando das de comer o beber al enemigo, porque así amontonarás carbones ardiendo sobre su cabeza. Los carbones ardiendo son las obras de caridad, que se arrojan sobre el diablo, cabecilla de todos los malvados. Y al desaparecer él, Dios, que es amor, nace en ellos como cabeza. 
 Crece cuando atiendes al que sufre necesidad, te ofreces al que te quiere contratar, y te desahogas con tu amigo. Se conserva si consientes al deseo de tus amigos, conversando con ellos o ayudándoles incluso en cosas innecesarias. Y se conserva y aumenta con un rostro amable, una palabra suave, una acción entusiasta. El rotro y las palabras muestran el amor, y lo confirman las obras buenas y llenas de gozo, porque obras son amores. 
RESUMEN
Cristo nos enseña con el amor. El amor es como el vino. Debemos favorecer que nazca, que crezca y se conserve. Nace cuando ayudas incluso a los que son tus enemigos. Crece cuando atiendes al que lo necesita. Se conserva cuando transmitimos amabilidad y entusiasmo. 
Cuando falta el amor, los ministros de Cristo recurren al temor. Es como el milagro de las tinajas donde el agua se mezcla con el vino. Pero ese agua ocasiona pena, aunque limpia las manchas y evita errores.
 Debemos intentar que nuestro amor tenga cada vez mayor proporción de vino y menos de agua. 

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